El 30 de mayo de 2005 la Federación Canófila Mexicana tuvo el honor de contar con la presencia del doctor Wilhelm Brass y la doctora Margarita Durán colaboradora del doctor Brass en las investigaciones sobre displasia de cadera y displasia de codo canina.
El doctor Brass realizó su doctorado en la Universidad de Hannover Alemania, actualmente es el Presidente de la Comisión Científica de la FCI (Federación Cinológica Internacional), Director Técnico para el control de la displasia en la SV (Verein für Deutsche Schäferhunde- Club Alemán donde se originó la raza de Pastor Alemán), conferencista internacional y autor de innumerables trabajos científicos.
Las conferencias presentadas por el doctor Brass y la doctora Durán tuvieron por objeto orientar a los criadores mexicanos, sobre la importancia de hacer un crianza responsable, que reduzca la posibilidad de producir ejemplares que padezcan displasia, mediante la óptima selección de los reproductores, el manejo ambiental adecuado, con una sanidad correcta (cargas parasitarias controladas) y de una adecuada nutrición. A continuación se presenta un resumen de dichas conferencias:
Displasia de cadera
La cadera es una articulación (coxofemoral) que pone en juego el acetábulo con la cabeza del fémur. El acetábulo es una cavidad en la que se inserta la cabeza del fémur, en presencia de una mala congruencia, la cabeza del fémur no penetra suficientemente en el acetábulo y éste no recubre adecuadamente dicha cabeza. La displasia de cadera consiste en una malformación de la articulación coxofemoral ligada al periodo de crecimiento que produce inestabilidad en esta articulación.
Los perros con displasia tienen dificultad para levantarse, dar los primeros pasos y en casos graves no pueden caminar.

Esta enfermedad es multifactorial, los elementos que determinan la gravedad de la enfermedad son el factor genético y el factor ambiental. Respecto del factor genético los criadores pueden seleccionar ejemplares con caderas óptimas y en el caso del factor ambiental las influencias negativas pueden venir de las condiciones en las que se críen los cachorros, por ejemplo: exceso de peso, exceso de proteínas y de energía, así como un alto consumo de calcio.
La sobrealimentación es un fenómeno típico en los criadores y propietarios, ya que quieren tener un cachorro grande y fuerte, confundiendo un cachorro gordo con un cachorro sano, y es así que les dan una cantidad de alimento excesivo generando sobrepeso. El esqueleto de un cachorro no está diseñado para soportar esta cargar excesiva, existe una desproporción entre el peso corporal y el crecimiento esquelético. Para ilustrar esta situación se hizo la analogía del esqueleto del cachorro, con un gancho para colgar ropa hecho de alambre delgado, al cual se le quiere colgar un abrigo grande y pesado, ¿qué pasa con el gancho? Se vence; así el esqueleto del cachorro en crecimiento con cargas excesivas se vence generando la displasia.
La nutrición de la madre, durante el periodo de gestación también participa en el desarrollo articular de la camada, es muy importante la nutrición del cachorro desde que nace hasta el año de edad para la formación de los huesos.
El balance nutricional es uno de los factores críticos en el crecimiento óseo del perro, un cachorro debe de consumir alimento especialmente diseñado para cachorro, debido a que es un alimento balanceado y no debe adicionarse a la dieta calcio. El exceso de calcio produce retardo en la maduración del hueso, retardo en la maduración del cartílago, inhibición de la actividad osteoclática (formación de hueso).
Otro fenómeno típico en los criadores y propietarios es someter a los cachorros a un exceso de ejercicio, es decir un entrenamiento precoz. Hay que considerar que sus cartílagos no están maduros y demasiado ejercicio produce un exceso de fricción en las articulaciones, las cuales pueden dañarse en los cachorros. Un padre no llevará a su hijo de cuatro años a realizar un ejercicio formal a una pista de atletismo, sometiéndolo a un ejercicio excesivo con el afán que éste gane una competencia, es lo mismo con los cachorros no deben someterse a un ejercicio desproporcionado por el bien de su salud. La natación sería un ejercicio óptimo en el cual la estructura ósea no carga el peso y las articulaciones se refrigeran con el agua.
|